domingo, 26 de julio de 2009

. . .

Al levantarse del pasto Nihja se asoma a ver en medio de la calle un par de pequeños hombres vestidos extrañamente de niños, los dos juntos uno al lado del otro sin hacer nada ni hablar palabra alguna solo cierran sus ojos y por sus mejillas avejentadas lágrimas de sangre recorren sus rostros, se voltean y caminan al mismo tiempo y se van por medio de la calle. Nihja sorprendida, pero no asustada, no comprende lo que acaba de ver delante de ella, mira a su alrededor y todo parece estar como una noche cualquiera y mira la ventana de su casa, con la silueta de sus padres aún en señal de discusión y decide ir tras los pequeños hombrecillos que aún siguen caminando a paso rápido, pero aún así son bastante lentos como para perderlos.

“Ni”, llama a su perro Rudolff para que la acompañe. Caminan por la calle y las luces fluorescentes de los faroles dejan ver con claridad las nieblas que se van espesando a medida que se acercan a los hombrecillos, que cada vez pareciese que caminan aún más rápido.

viernes, 24 de julio de 2009

La habitación de las preguntas

Faltaban pocas horas para amanecer y su piel aún estaba cubierta con la sangre de Wridlem, aquel gato que asesinaba a quien pasara por la casa de la Sra.Russkyth. La noche anterior Nihja estaba en su jardín, recostada en el pasto miraba las estrellas y pensaba en que tan lejos están esas estrellas de éste mundo y si en ese lugar hubiera alguien mirando hacia acá podría imaginarse que ella también en su absoluta soledad podría pensar que éste lugar es una absoluta soledad, y sí podría tener razón. A su vez escuchaba a lo lejos las típicas peleas de sus padres. ¿En ese lugar existirá el miedo? ¿O la ira? Y de ser así, porque no pensar si existirá la fantasía que a veces y solo a veces puedo percibir en este mundo, no todos pueden ver lo que yo, no todos entienden el placer de lo desconocido, la maniaca felicidad de lo oculto.

Viaje

...LLegando a éste lugar desde muy muy lejos...